Tlahuelilpan: Lágrimas y desabasto
- Chapulín informa

- 24 ene 2019
- 3 Min. de lectura
Por Silvana Garzón Quiroz

La tragedia sucedida este 18 de enero en Tlahuelilpan Hidalgo, nos muestra el alcance en pleno siglo XXI sobre la mentalidad de algunos mexicanos reflejado en falta de distribución de gasolina. Durante los últimos días se ha observado en distintos medios de comunicación muchas versiones sobre este hecho; llamando a la falta de gasolina como “desabasto” y otros defendiendo la postura de que no era “desabasto” de este combustible, sino la falta de su distribución en las gasolineras.
Esto a causa de la lucha contra los ya famosos huachicoleros, lo que generó en la población un sentimiento de desprotección total al no saber con exactitud lo que en realidad sucedía. La información que se muestra no coincide totalmente con otra, generando en muchos estados una incertidumbre sobre la existencia este combustible.
Esto ha llevado a la gente a entrar en pánico y por consecuencia, apresurarse a comprar gasolina que en realidad no necesitaban, llegando a recolectarla en diferentes recipientes que no son adecuados para trasportar este líquido, aunque llegue a sonar muy repetitivo, es de vital importancia mencionar el antecedente de la tragedia.
En un México donde ante la empatía hacia nuestros semejantes se ha disminuido cada vez más y en donde a la más mínima oportunidad las personas aprovechan la caída de un camión para recoger el producto regado por el piso, (lo cual es considerado como robo) por donde quiera que se le mire, para muchos no es de extrañar que para los pobladores de Tlahuelilpan la ruptura de un ducto de gasolina sea vista como una oportunidad perfecta, no solo para abastecerse de gasolina, sino también la oportunidad de ganar dinero para poder seguir manteniendo a sus familias.
En un México donde la pobreza y la falta de oportunidad para la educación es muy alta, esta es una circunstancia que se suele ver con mucha frecuencia, pero fuera de pensar en la situación actual que los anteriores sexenios han dejado en el país.
Una de las situaciones más criticadas hasta este momento es la forma en la que manipularon la gasolina (un combustible altamente peligroso por sí mismo y por los gases que genera) como podemos ver en las imágenes y videos trasmitidos en las redes sociales, los habitantes de esta comunidad maniobraban este combustible como si fuera agua mojándose con ellas que aunque sea impresionante, en realidad muchos de ellos han mencionado que no habían imaginado lo que sucedería, ignorando por completo el peligro; lo más triste de esta situación es que aunque los adultos tomaron esa decisión por sí mismos no se puede decir lo mismo de los niños que fueron acompañando a sus padres y no pudieron ir en contra de ellos, y su pérdida es la que más afecta a esta comunidad y a todo el país.
Es impresionante la mentalidad que muchas veces tiene el pueblo mexicano, donde entre más fácil mejor, donde la educación no es tan importante como otras cosas, la violencia está en cada esquina, los feminicidios han aumentado de forma exorbitante, se espera que el pueblo no piense, y el mismo pueblo espera que el gobierno les solucione sus problemas a todos, consideran que el cambio no empieza también por ellos.
Las familias de los afectados piden al gobierno una indemnización por lo sucedido, lo cual llega a ser impensable para muchas personas, en este momento es donde vemos con mayor claridad lo mucho que el pueblo mexicano tiene que cambiar, muchas incógnitas han surgido alrededor de esta circunstancia como suele pasar comúnmente, que se quiere culpar a alguien para no tener que asumir los errores y la irresponsabilidad de las personas, queriendo que otros paguen por lo que fue una decisión consciente. Ahora sólo falta seguir con la esperanza de que no haya más muertos y que los heridos se recuperen pronto de sus lesiones, así como la respuesta positiva por parte del gobierno, esperando que se pueda llegar a una solución que beneficie a todos.


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